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Impugnación Crítica: La Legitimidad Cohesionada del Voto PEX frente al Discurso de la Fractura e Ideologización

  • Writer: Perú USA Southern CA
    Perú USA Southern CA
  • Jun 15
  • 5 min read


Por: Edgard Bocardo


Introducción: El Desprecio Institucionalizado como Estrategia de División


Cuando la representatividad política de un país se encuentra licuada y atomizada, las élites políticas y ciertos liderazgos precarios caen con alarmante frecuencia en la vía más baja de la supervivencia pública: la construcción de enemigos imaginarios para camuflar su propio fracaso programático. Las afirmaciones vertidas por discursos como los de la diputada Amalia Palomino no son simples errores de lectura técnica o ligerezas estadísticas; constituyen una manifestación asquerosa, discriminatoria y profundamente ideologizada de odio y resentimiento social arraigado.


Pretender calificar moralmente a un ciudadano o cuestionar la validez de su voto en función de su ubicación geográfica o de su supuesta condición socioeconómica no solo es un absurdo matemático; es una agresión directa contra el concepto mismo de Nación. El Perú no es un territorio estrictamente delimitado por fronteras aduaneras; el Perú es una comunidad transnacional viva, y el intento de segmentar a los peruanos entre "aptos" y "no aptos" según el código postal donde residen es un atentado contra los principios democráticos más elementales.


Eje I: La Realidad Transnacional vs. La Falacia de la Desconexión

1. La Globalización de la Peruanidad: "Vamos, venimos y sostenemos"

La narrativa exclusivista asume, desde una ignorancia supina, que el peruano en el exterior (PEX) habita una suerte de limbo apátrida, ajeno a los dolores o vicisitudes del suelo nacional. Ese planteamiento ignora por completo la mecánica del mundo contemporáneo. El ciudadano que emigra no corta el cordón umbilical con su sociedad; por el contrario, expande los límites de la influencia del país en el mundo.


Los peruanos en el extranjero no viven en un aislamiento idílico. El vínculo es diario, permanente y afectivo:


● Sostén Macroeconómico y Familiar: Millones de familias en el Perú mitigan la precariedad interna gracias a las remesas constantes e inversiones que llegan desde fuera. Muchos migrantes son el soporte financiero directo de hogares enteros que el Estado peruano es incapaz de proteger.

● Intercambio Dinámico: La comunidad PEX sigue la actualidad política, económica y social minuto a minuto. El flujo es constante: "vamos y venimos", nos vinculamos social, cultural y políticamente, y sostenemos redes organizativas comunitarias altamente estructuradas. No se trata de una diáspora pasiva, sino de un actor transnacional plenamente involucrado.


2. Desarmando el Mito de la "Bonanza" Heterogénea

Uno de los sesgos más violentos del discurso segregacionista es la presuposición de que cruzar la frontera equivale de forma automática a acceder a una riqueza privilegeada, despojando al migrante de su derecho a opinar sobre la pobreza o los apuros de su tierra. Primero, no se trata de vivir en bonanza o vivir en apuros; la calificación moral no viene por cómo vive o cuánto dinero tiene un ciudadano.


La realidad migratoria es cruda y diversa. Fuera de las fronteras existen empresarios y profesionales con éxito, pero también conviven miles de trabajadores, comerciantes, empleados, jubilados y personas en situación de extrema vulnerabilidad que enfrentan barreras idiomáticas, discriminación laboral y choques culturales severos. Juzgar la legitimidad del sufragio midiendo el saldo de una cuenta bancaria o presumiendo una situación de privilegio es una muestra de desprecio de clase e intolerancia ideológica.


Eje II: La Aritmética Electoral y la Naturaleza del Voto por Convicción

1. La Ficción del Voto Impuesto: Un Acto de Puro Amor y Convicción

Mientras que en el territorio nacional el voto obligatorio opera bajo la coerción administrativa de una multa económica —mecanismo que infla artificialmente la participación y deforma los incentivos electorales—, en el exterior el voto es un acto de absoluta libertad y convicción.


Dado que la ejecución de sanciones económicas en el extranjero es inviable o está exonerada, el peruano en el exterior que decide votar no lo hace por miedo al castigo estatal. Lo hace porque elige conscientemente ejercer su derecho. Implica tomarse el trabajo de investigar, planificar, costear traslados que a menudo demandan largas horas de viaje y pérdidas de jornadas laborales hacia consulados distantes, únicamente para depositar una papeleta. Ese no es el comportamiento de alguien desconectado; es el acto cívico de quien ama a su país y exige mantener su voz en el destino común de la República.


2. El Absurdo Matemático del "Destino Impuesto"

Afirmar que los peruanos en el exterior deciden o imponen de manera autoritaria el gobernante de turno al resto de la población residente es una falsedad matemática insostenible.

● El resultado electoral definitivo es la suma de los millones de votos emitidos dentro del territorio nacional más el porcentaje complementario de la comunidad migrante.

● Quienes efectivamente votan en el exterior representan una porción acotada y comprometida del padrón general; esa mínima cantidad jamás ha definido, de forma aislada y exclusiva, ninguna elección presidencial en la historia del Perú. El mandatario surge de la configuración global del voto, donde el peso crítico reside abrumadoramente en el territorio nacional.


Eje III: La Degradación de las Reglas de Juego y el Resentimiento Post-Electoral

1. Aceptar las Reglas Antes, No Después

Un síntoma inequívoco de la precariedad de ciertos actores políticos es el cuestionamiento del marco normativo una vez que el escrutinio no favorece a sus intereses sectoriales. El derecho al voto de los peruanos en el exterior está plenamente reconocido por la Constitución Política del Perú y por la legislación electoral vigente.


Quienes deciden postular, participar y hacer campaña en un proceso electoral aceptan explícitamente estas reglas de juego desde el primer día. Pretender desconocer, deslegitimar o mutilar los derechos políticos de una parte de la población tras conocer los resultados del conteo rápido o el avance de las actas oficiales es un acto de profundo oportunismo y un atropello directo a la seguridad jurídica del sistema democrático.


2. El Multicolor Indefinido y el Peligro del Odio Tribal

El verdadero riesgo político y económico no radica en las discrepancias ideológicas entre izquierda y derecha; radica en la instrumentalización del odio para fracturar la cohesión social de ese "multicolor indefinido" que compone nuestra identidad. Cuando líderes políticos y diputados destilan un discurso cargado de animadversión hacia la diáspora, no están buscando soluciones técnicas ni eficiencia macroeconómica; están inoculando un veneno destructivo que busca balcanizar la peruanidad.


La democracia no clasifica a los ciudadanos en castas según su residencia. Todos los peruanos, independientemente de la latitud geográfica en la que se encuentren trabajando para salir adelante, conservan intactos sus derechos porque siguen siendo parte constitutiva de la misma e indivisible Nación. Los PEX no votan desde el odio ni desde el desinterés; votan precisamente porque les importa el Perú, porque poseen historia, familia, afectos e intereses allí, y porque el anhelo de progreso y oportunidades no se extingue al cruzar una frontera. Cualesquiera que sean los vaivenes del escrutinio y los desgastes de los candidatos de turno, la defensa irrestricta de la unidad civil de la comunidad transnacional debe mantenerse firme ante cualquier intento de fragmentación inducida.


Opinión:

Edgard Bocardo

Asesor de Riesgos y Economía política

Bs As. Argentina 13/06/26

 
 
 

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